Estudio de enfermedad celíaca / sensibilidad al gluten no celíaca

Estudio de enfermedad celíaca / sensibilidad al gluten no celíaca en Clinica Ojeda
 
 
 
Estudio de enfermedad celíaca / sensibilidad al gluten no celíaca en Clinica Ojeda

Se estima que hasta un 10% de la población manifiesta algún tipo de sensibilidad inmunológica frente al gluten con consecuencias negativas para su salud.

Según el tipo de respuesta inmunológica que desencadene el gluten, el paciente puede padecer alergia al gluten, si la respuesta inmunológica es de tipo alérgico, enfermedad celíaca, si la respuesta es de tipo autoinmunitario, o sensibilidad al gluten no celíaca, cuando la respuesta inmunológica no es de tipo alérgico ni autoinmunitario.

Este programa ofrece un protocolo de diagnóstico diferencial que permite identificar el tipo de patología que padece un paciente en el que se sospecha sensibilidad al gluten, con el fin de iniciar el tratamiento más adecuado y prevenir la aparición de otras enfermedades asociadas o bien de revertirlas, en algunos casos, si ya están presentes. Con frecuencia, la enfermedad celíaca y la sensibilidad al gluten no celíaca van acompañadas de otras enfermedades de tipo inmunológico (diabetes mellitus tipo 1, tiroiditis autoinmunitaria), neurológico (migrañas, ataxia, epilepsia), psiquiátrico (ansiedad, depresión), reumático (dolores musculares y articulares, debilidad, fatiga crónica, fibromialgia) o reproductivo (infertilidad, abortos de repetición).

¿Qué es el gluten?

El gluten es una glucoproteína que se encuentra en cereales de consumo tan habitual como el trigo, la cebada, el centeno o la avena. El gluten es el responsable de la elasticidad de la masa de la harina, lo que permite que, junto con la fermentación, el pan obtenga volumen así como la consistencia elástica y esponjosa de las masas horneadas.

Al estar presente en los principales cereales utilizados en nuestra alimentación, la Asociación de Celíacos de Madrid considera que sería necesario que todos los alimentos estén debidamente etiquetados para evitar problemas en personas que tienen alguna patología relacionada con esta glucoproteína, como pueden ser la enfermedad celiaca, la sensibilidad al gluten no celíaca o la alergia al gluten.

 

¿Cómo puede afectarnos el gluten?

El gluten es una proteína muy nutritiva y beneficiosa para todas las personas, pero también es algo indigesta. El motivo no es otro que nuestro cuerpo no dispone de las enzimas necesarias para digerirlo completamente y son precisamente esos pequeños fragmentos no digeridos los que pueden provocar problemas intestinales.
Las personas sanas no notan malestar al tomar cualquiera de los cereales que contienen gluten, a lo sumo una pequeña molestia que pasa una vez completado el proceso digestivo. Sin embargo, en personas que presentan cualquier tipo de sensibilidad al gluten, esos pequeños fragmentos de gluten no digeridos pueden producir problemas autoinmunitarios (enfermedad celíaca) y otro tipo de problemas inmunológicos, como la sensibilidad al gluten no celíaca y la alergia al gluten.

¿Qué es la enfermedad celíaca?

Es una enfermedad autoinmunitaria caracterizada por una intolerancia permanente y crónica al gluten. La padecen personas que están predispuestas genéticamente y se caracteriza por una lesión de la mucosa del intestino delgado que provoca una atrofia (pérdida) de las vellosidades intestinales. Esta atrofia puede producir una inadecuada absorción de los nutrientes de los alimentos que tomamos (proteínas, grasas, hidratos de carbono, sales minerales y vitaminas), con los consiguientes problemas asociados para la salud.

La prevalencia de la enfermedad celíaca en España es aproximadamente de 1 por cada 100 personas. Esto la convierte en la enfermedad crónica intestinal más frecuente en nuestro país. Además, su componente genético justifica que pueda haber más de un paciente celíaco dentro de una misma familia. A pesar de ser la forma de sensibilidad al gluten más estudiada y mejor conocida, todavía hoy 6 de cada 7 celíacos están sin diagnosticar.

Sintomatología: diarrea crónica, hinchazón abdominal, estreñimiento, náuseas y vómitos, anemia, debilidad generalizada, erupciones cutáneas, estreñimiento, dolor de cabeza, alteraciones del esmalte dental, raquitismo, fracturas espontáneas…

¿Qué es la sensibilidad al gluten no celíaca?

Es una enfermedad de nuevo diagnóstico que guarda una muy estrecha relación con la enfermedad celíaca. Los pacientes con sensibilidad al gluten no celíaca no pueden ser calificados como celíacos ni como alérgicos, sin embargo esta proteína es perjudicial para su salud. Sus síntomas son muy parecidos a los de la enfermedad celíaca y comparte algunos con la alergia al trigo, por lo que la precisión en el diagnóstico es fundamental.

El mayor problema de esta enfermedad es que hay muchos pacientes que la padecen pero que no la tienen diagnosticada y sí que padecen todos sus síntomas. Según se desprendió del XIV Simposio Internacional de la Enfermedad Celíaca celebrado en Oslo en 2011, 1 de cada 17 personas padece sensibilidad al gluten no celíaca, cifra que supone que el 6% de la población tiene esta afección y en muchos casos está sin diagnosticar.

Sintomatología: dolor habitual en la zona abdominal, diarreas frecuentes, eccemas o erupciones en la piel, dolor de cabeza, fatiga y confusión, estreñimiento, náuseas y vómitos, anemia, adormecimiento o dolor de las extremidades, hinchazón abdominal, además de cualquiera de las enfermedades antes descritas.

¿Qué es la alergia al gluten?

La alergia al gluten afecta a una proporción muy baja de la población y puede desarrollarse a cualquier edad: desde el lactante hasta el adulto. Se produce por una respuesta inmunológica de hipersensibilidad inmediata mediada por los anticuerpos IgE.

Su modo de presentación es muy diverso, desde un simple sarpullido alrededor de la boca hasta un cuadro grave de choque anafiláctico. A diferencia de otras afecciones relacionadas con el gluten, los síntomas de una alergia al gluten son de inicio brusco, a los pocos minutos de tomar el alimento, pudiendo desencadenar una situación clínica grave de forma rápida.

Sintomatología: vómitos, dolor abdominal, diarrea, sangrado digestivo, asma, tos, laringitis, rinitis, conjuntivitis, urticaria, edema o inflamación, dermatitis atópica, reacciones de anafilaxia…

¿Cómo diagnosticar qué tipo de sensibilidad al gluten se padece?

Si bien existen pruebas diagnósticas específicas para detectar la alergia al gluten y la enfermedad celíaca, no existe, hoy por hoy, ninguna prueba que permita diagnosticar fiablemente la sensibilidad al gluten no celíaca, por lo que su diagnóstico se realiza por exclusión.

Por ello, el equipo médico de CMED y la Clínica Ojeda utilizan cuatro tipos de pruebas que son determinantes para el diagnóstico diferencial de estas tres enfermedades.

1º. Pruebas cutáneas: imprescindibles para saber si el paciente presenta una reacción alérgica. Se incluyen inhalantes y alimentos incluyendo harinas,  gluten y gliadina.  Se realizan en la piel del antebrazo, aplicando una gota de los diversos alérgenos y realizando una pequeña punción con una lanceta. Los resultados se obtienen en poco tiempo (15 minutos).

2º. Estudio inmunológico: es una prueba fundamental que sirve para saber si el paciente genera anticuerpos que reaccionan contra el gluten y le hacen enfermar. Esta analítica incluye los marcadores serológicos propios de la enfermedad celíaca.

3º Endoscopia, biopsia intestinal y estudio patológico: la endoscopia se realiza para observar el intestino delgado superior y el paciente siempre está sedado para que no sea molesta ni dolorosa. Durante el procedimiento, se toman varias muestras de biopsia del intestino para su posterior análisis por microscopio y otras técnicas histológicas.

 

4º. Estudio genético: a través de un análisis de sangre o muestra de saliva se puede conocer si el sujeto es portador de los genes que se asocian con la enfermedad celíaca.

 

Tratamiento

En función del trastorno relacionado con el gluten que padezca el individuo, el médico indicará el tipo de tratamiento más conveniente. En el caso de la alergia y la enfermedad celíaca, la dieta de evitación de alimentos con gluten es esencial. En algunos casos de alergia, la Clínica Ojeda tiene experiencia en tratamientos de inducción de tolerancia.

En el caso concreto de la sensibilidad al gluten y dado que no se ha identificado un marcador biológico específico de este trastorno, el tratamiento ayudaría a confirmar este diagnóstico y consiste en dietas de eliminación con posterior reintroducción, observándose los cambios clínicos ocurridos en ambos períodos.

 

CMED y la Clínica Ojeda han llegado a un acuerdo para ofrecer a todas las personas con sospecha de padecer algún tipo de trastorno relacionado con el gluten los mejores servicios y profesionales de ambos centros en el diagnóstico y tratamiento de esta enfermedad.

CMED (Centro Médico-Quirúrgico de Enfermedades Digestivas) es el primer centro de alta resolución especializado en patología digestiva que abrió sus puertas en nuestro país. Los gastroenterólogos, cirujanos del aparato digestivos, endoscopistas, endocrinólogos y nutricionistas y psicólogos de CMED ofrecen al paciente digestivo una atención global y personalizada en cada una de sus visitas al centro.

La Clínica Ojeda, fundada en 1967, está especializada en el tratamiento de los pacientes alérgicos y asmáticos y cuenta con reconocido prestigio en el tratamiento de alergias alimentarias. El equipo compuesto por alergólogos y personal de enfermería especializado en esta clase de patología, ofrece a sus pacientes un trato personalizado, a la vez que apuesta por la investigación.

 

 

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